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Lubricantes Industriales Abamex SA de CV

Las empresas dedicadas a la fabricación de alimentos y bebidas, e incluso medicamentos, tienen como prioridad la salud y seguridad de sus clientes. Cumplir altos estándares de saneamiento e higiene es indispensable desde la producción hasta el momento en que los alimentos llegan al usuario final. El uso de lubricantes para maquinaria de alimentos es crucial para garantizar la eficiencia, sin embargo, puede haber contaminaciones, por lo que es vital que seleccionen el lubricante adecuado con la consideración de las regulaciones que deben cumplirse para garantizar la inocuidad alimentaria.

¿Qué lubricantes deben utilizarse?

Las empresas de alimentos no pueden usar los lubricantes industriales que se utilizan comúnmente en las maquinarias usadas para otras producciones, tienen que inclinarse por un tipo específico que recibe el nombre de lubricante de grado alimenticio. Considerado también como aceite de contacto incidental, se diseña específicamente para cumplir con las estrictas normativas en el sector.

Para la creación de los lubricantes para maquinaria de alimentos se utilizan aceites base, espesantes y aditivos de rendimiento, los cuales se miden y controlan para lograr porcentajes específicos en las formulaciones generales. ¿Por qué es esto tan importante? Inclusive si en los procesos se aplican medidas y un alto nivel de cuidado y diligencia, la transferencia en pequeñas cantidades de lubricante sobre las superficies de alimentos o empaques es bastante probable.

Si ocurren los contactos, la empresa responsable tendrá que determinar la seguridad de sus productos y si son o no aptos para la distribución, lo que a la vez podría derivar en una serie de medidas drásticas, por ejemplo, eliminación del producto o, en el peor de los casos, enfrentar demandas por omisión. El uso de lubricantes de grado alimenticio, por fortuna, les permite evitar errores costosos y asegurar la máxima inocuidad en sus procesos.

lubricantes para maquinaria de alimentos

Un factor cada vez más importante para proteger la salud y la seguridad de los consumidores es el control de alérgenos. La industria alimentaria enfrenta diversos desafíos, entre los que destaca el cumplimiento de los requisitos internacionales para el etiquetado y control de alérgenos. La buena noticia es que los lubricantes de grado alimenticio toman en consideración la cuidadosa trazabilidad y control de los ingredientes, lo que significa que sus proveedores pueden confirmar la presencia o ausencia de las sustancias alergénicas más comunes. Esto, a su vez, elimina la posibilidad de que el lubricante sea una fuente potencial de contaminación por alérgenos.

Las normas de seguridad alimentaria evolucionan constantemente y las que se aplican en nuestro país no son la excepción. Las Normas Oficiales Mexicanas que regulan la producción e inocuidad alimentario y que se relacionan con el uso de lubricantes para maquinaria de alimentos son la NOM-120-SSA1-1994: Bienes y servicios, prácticas de higiene y sanidad para el proceso de alimentos, bebidas no alcohólicas y alcohólicas, y la NOM-093- SSA1-1994: Prácticas de higiene y sanidad en la preparación de alimentos que se ofrecen en los establecimientos fijos.

Su finalidad es, entre otras cosas, proteger a los consumidores al operar con maquinarias de uso rudo con el fin de garantizar un estándar de seguridad que se mantenga con rigor. Las instalaciones deben considerarlas e implementar un sistema de seguridad alimentaria que incluya un análisis de peligros y métodos preventivos.

Su aplicación permite que los riesgos se prevean, reduzcan o eviten, y pueden abarcar procesos, controles de alérgenos alimentarios y saneamiento, cadenas de suministro y planes de retiro. Las empresas de alimentos deben garantizar que se respeten las medidas de seguridad y control en sus respectivos mercados, lo cual se traduce en un mayor escrutinio y alta calidad. En este proceso que busca la inocuidad, el uso de lubricantes de grado alimenticio registrados es la opción de mayor conveniencia.

¿Qué tipos de lubricantes de grado alimenticio hay?

Los lubricantes industriales de grado alimenticio tienen que tratarse como aditivos alimentarios, si se considera que es inevitable que haya contacto de ellos sobre los alimentos durante la cadena de procesamiento. Los contactos pueden derivar de fugas, lubricaciones excesivas de los equipos, aplicación negligente durante el mantenimiento, entre otros. Los aceites pueden certificarse y considerarse de grado alimentario, cuando en caso de contaminación por accidente, se encuentre en una porción menor de 10 mg por kg de producto, y cuando el porcentaje no represente un peligro para el cuerpo humano o altere el sabor y olor del alimento.

lubricantes para maquinaria de alimentos

Los lubricantes adecuados para instalaciones dedicadas a la producción de alimentos y bebidas son registrados en la NSF, una organización internacional e independiente que también registra otros productos para compuestos no alimentarios, por ejemplo, limpiadores, selladores, entre otros químicos. Comprende diversas clasificaciones de lubricación de calidad alimentaria que el sector debe comprender:

H1

Se trata de lubricantes inodoros, insípidos e inertes, los cuales son adecuados para contactos accidentes o imposibles de evitar sobre alimentos. Se diseñan para ser utilizados en equipos como bandas transportadoras, mezcladoras y bombas, además para procesos como cocción, mezclas, enlatados, cortes, pelados, rebanados, embotellamiento, manipulación, entre otros. En las áreas donde se preparan las bebidas y alimentos, el uso de los aceites H1 posibilitan eliminar contaminantes potenciales.

Las sustancias peligrosas implicadas en las aplicaciones diversas pueden representar un riesgo para la salud pública, por tal motivo, la elección de lubricantes de esta calidad no solo reduce las contaminaciones, también asegura el rendimiento y el aumento de la vida útil de las maquinarias. Los aceites H1 son seguros para el consumo humano en pequeñas porciones, sin embargo, es crucial elegir uno de un fabricante reconocido y confiable. Las formulaciones utilizadas como aceites, antiadherentes o anticorrosivos, deben emplearse en cantidades mínimas para lograr la función requerida.

H2

Consisten en lubricantes industriales considerados de grado alimenticio, sin embargo, su uso no es específicamente seguro para alimentos. Se recomiendan para las maquinarias que no tienen contacto directo con los comestibles, por ejemplo, carretillas elevadoras, además, en lugares donde no hay posibilidad de que ocurra un contacto. Los aceites registrados por la SNF como H2 tienen que cumplir con estrictas pautas toxicológicas, y no deben poseer rastros de mutágenos, carcinógenos, teratógenos, ácidos minerales y metales pesados, por ejemplo, arsénico, mercurio, plomo, antimonio, selenio y mercurio.

En realidad no hay una lista precisa de los elementos y aditivos que son agrupados en esta clasificación, y generalmente cualquier lubricante de uso industrial es considerado bajo ella, con excepción de los señalados en la guía del NSF. Las formulaciones tienen que evaluarse con cuidado para evitar aquellos componentes inaceptables por motivos toxicológicos.

H3

Se trata de aceites solubles, los cuales se usan para evitar la corrosión en diversas piezas de metal, por ejemplo, bandas transportadoras, ganchos y carretillas. Los equipos y artículos tratados con lubricantes H3 tienen que limpiarse con un trapo o con agua antes de que entren en contacto con los alimentos. Comúnmente son aceites comestibles y seguros para el consumo humano, además, son biodegradables. Suelen componerse por los siguientes productos:

  • Aceites comestibles, por ejemplo, aceite de soya, maíz o semillas de algodón.
  • Aceites minerales.
  • Sustancias Gras.

Hay fabricantes de aceites que consideran sus productos «de grado alimentario», sin embargo, es importante que sepan solo los que poseen la certificación NSF H1 pueden utilizarse de manera segura en la industria alimentaria. En el campo de la tribología se han realizado avances tecnológicos notables, y han conseguido lubricantes sintéticos para industria en Querétaro H1 que igualan e incluso superan el rendimiento de los tradicionales.

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Todos los aceites tienen que brindar una excelente lubricación en los pares metal-metal, y deben cumplir con una serie de exigencias, por ejemplo, propiedades de alta presión, anti-desgaste, resistencia a altas cargas, inhibición y estabilidad a la corrosión, resistencia a altas temperaturas, compatibilidad con juntas, etcétera. Tiene que soportar niveles considerables de contaminantes, por ejemplo, líquidos procesados, vapor, entornos ácidos, azúcares, entre otros presentes durante la producción de alimentos.

Existen lubricantes que, además de las propiedades señaladas, son bioestáticos, lo que ayuda a evitar que se generen entornos propicios para la proliferación de hongos y bacterias. Poseen agentes antimicrobianos aprobados, de suma conveniencia en industrias alimenticios que operan con altos niveles de humedad.

Los lubricantes de grado alimenticio no son biodegradables. La biodegradación necesita de bacterias y agua, los cuales se hallan en altas cantidades en los procesos alimentarios, por fortuna, los lubricantes integran biocidas que pueden evitar este problema. Sin embargo, no deben desecharse en el medio ambiente y tienen que procesarse al igual que otros aceites de uso industrial.

Los lubricantes minerales consisten en aceites blancos tipo farmacéutico o técnicos, mientras que los sintéticos se elaboran con base en poliaquileno, polialfaolefinas y se utilizan en entornos con altas temperaturas. Para mejorar el rendimiento de los aceites base, se utilizan aditivos en la formulación.

Entre los espesantes cuyo uso está aprobado, destacan el estearato de aluminio, el complejo de aluminio, la arcilla orgánica y la poliurea. El segundo es el aditivo H1 más común debido a que puede soportar altas temperaturas y presenta resistencia al agua, que son propiedades importantes para las aplicaciones de procesamiento de alimentos. En el pasado, los aceites con espesantes de sulfonato de calcio no eran considerados como H1, sin embargo, actualmente están aprobados.

¿Qué debe considerarse al escoger un lubricante de grado alimenticio?

Las maquinas utilizadas en el procesamiento de alimentos comparten varias de las necesidades de lubricación que se encuentran en otras plantas de procesamiento de alimentos, a lo que se añaden algunos desafíos. Los lubricantes sintéticos para industria en Querétaro de grado alimenticio brindan protección contra el calor, fricción desgaste, y depósitos, pero deben diseñarse con materiales base y aditivos que cumplan con las regulaciones de la industria. La contaminación de productos alimenticios o bebidas podría costarles mucho a los fabricantes en términos de daños monetarios, tiempos de inactividad y pérdidas de clientes.

Seleccionar el lubricante adecuado para sus aplicaciones específicas es crucial para evitar que ocurran incidentes similares. Los requisitos operativos, de seguridad y de consumo final deben tenerse en cuenta durante el proceso de selección. Hay algunos criterios a partir de los cuales pueden determinarse los lubricantes sintéticos o de minerales de grado alimenticio adecuados.

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Pruebas y certificaciones

La contaminación por lubricantes presenta grandes desafíos para la industria de alimentos y bebidas. Las retiradas de productos son costosas para los fabricantes y pueden hacer que los consumidores cuestionen sus productos. El uso de lubricantes de grado alimenticio que sean sometidos a pruebas rigurosas y estén certificados y registrados para cumplir con estándares estrictos de salud, desempeño y seguridad, ayuda considerablemente a evitar el riesgo potencial de contaminación.

Eliminar los riesgos de manera absoluta resulta imposible, pero comprender la diferencia entre las distintas clasificaciones de lubricantes de grado alimenticio y aditivos ayuda mucho en el proceso de selección. Es importante verificar que los fabricantes tomen en cuenta las normativas locales e internacionales, como la ISO 21469. La última fue desarrollada para ir más allá de los criterios establecidos para la clasificación H1 de contacto incidental con alimentos y se enfoca en la higiene del proceso de fabricación, para que se incluyan los riesgos biológicos, químicos y físicos.

Es importante que los fabricantes cumplan también con otras pautas, por ejemplo, tienen que proporcionar documentación que corroboren que existen controles operativos para garantizar buenas prácticas productivas, además, deben probar que no hay contaminación cruzada en su productos, o que ella cruzada sea mínima y no representa un riesgo para la salud del consumidor ni impactos adversos en la calidad del producto.

Considerar la particularidad de la aplicación

La diversidad y complejidad de las aplicaciones en la industria de alimentos no permite la existencia de un lubricante de talla única. Cada situación cuenta con requisitos únicos de viscosidad, resistencia contra la corrosión, presión extrema, antiespumante, antidesgaste, entre otros. Generalmente hay características básicas de rendimiento requeridas para cada aplicación, por ejemplo, los lubricantes para engranajes tienen que otorgar propiedades de presión extrema, mientras que un compresor de aire requiere proporcionar estabilidad y limpieza a la oxidación.

Los formuladores determinan qué aditivos se deben usar para satisfacer los requerimientos específicos de los demandantes. Aspectos como los intervalos de drenaje, cambios de filtro, monitoreo y análisis de fluidos son de ayuda para garantizar que la operación sea funcional y tenga una óptima eficiencia. Solicitar el respaldo de un ingeniero de lubricación también puede ser de mucha ayuda al momento de escoger el mejor lubricante, ya que consideran todas las variables conocidas, por ejemplo, condiciones de funcionamiento, necesidades de aplicación y de clasificación de grado alimenticio, entre otras restricciones de formulación.

Compatibilidad

Tienen que considerarse con sumo cuidado la compatibilidad de los lubricantes con los distintos materiales que se utilicen en las instalaciones de procesamiento de alimentos. Equipos como compresores, motores, cajas de engranajes, bombas, otros componentes en los sistemas mecánicos pueden estar fabricaos con distintos componentes de metal. Debe escogerse un lubricante formulado que satisfaga los requisitos específicos de uno o varios metales en condiciones de operación normales. Variables, como el movimiento de las piezas de los equipos, los niveles de temperatura que alcanzan mientras funcionan son cruciales para entender cómo tiene que actuar el lubricante dentro del sistema.

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Otros componentes, como juntas, sellos, mangueras y plásticos o cauchos son igual de importantes para no afectar la vida útil del equipo. Si los lubricantes sintéticos o minerales, por ejemplo, dañan la integridad de un sello por incompatibilidad, aumentan las probabilidades de que se rompa o se deteriore por completo, además, las pérdidas de aceite por fugas pueden causar inactividad y añadir costos significativos en las operaciones.

Consideración de los materiales base

Los fabricantes de lubricantes tienen un menú limitado de aceites base para elegir al crear formulaciones para la industria de alimentos y bebidas. El aceite base es el componente principal de los lubricantes y ofrecen ventajas como:

  • Optimización de la estabilidad térmica y oxidativa.
  • Mejora de las propiedades de viscosidad.
  • Reducción de los índices de evaporación y volatilidad.
  • Disminución de las temperaturas de funcionamiento.
  • Disminución del gasto energético.

Existen diversos aditivos que el formulador puede mezclar para compensar las deficiencias de los aceite base, los cuales pueden escogerse mediante diversas pautas relacionadas con la clasificación H1. Otra opción son los aditivos patentados, siempre que se fabriquen con la consideración de las normas de inocuidad alimentaria.

Contaminación

La contaminación o la posibilidad de su disminución juegan un papel crucial en la elección de aditivos y fluidos base. En ambientes en los que es probable una alta contaminación por agua, se consideran lubricantes con características de separación. En algunos casos, el uso de agua en todo el sistema es sumamente importante en todo el proceso; para ellos, los lubricantes sintéticos como los PAO, brindan las mejores características de resistencia y ayudan a evitar la corrosión.

Si desean adquirir lubricantes sintéticos o minerales de grado alimenticio acordes a sus requerimientos, no duden en contactar a los expertos de Lubricantes Abamex a través de los teléfonos (722) 216 9494 en Toluca, (712) 122 3613 en Atlacomulco, (427) 271 3176 en San Juan del Río, (444) 824 7793 en San Luis Potosí y (442) 213 4310 y (442) 213 7035 en Querétaro.

Los lubricantes para autos, compresores, motores de maquinarias de alimentos, etcétera, son comerciados en distintos grados, viscosidades y presentan diversos aditivos, sin embargo, todos ellos pueden dividirse en dos grandes grupos: lubricantes sintéticos y minerales. Los primeros, regularmente funcionan mejor para diversas aplicaciones, por ejemplo, proporcionar protección a los vehículos o lubricación adicional a maquinarias pesadas, pero es posible que no comprendan el por qué. Obtener claridad es importante, lo que es posible mediante el conocimiento de las diferencias entre ambos.

Diferencias en aceites sintéticos y minerales para motores

Existen muchos tipos de aceites sintéticos, entre los que destacan aquellos hechos de un material base y aceites semisintéticos. Se refinan, destilan y descomponen en sus moléculas básicas mediante un proceso de purificación que elimina las impurezas y permite que se adapte a los motores más avanzados. Los aceites semisintéticos, por otro lado, son sustancias mezcladas, las cuales se componen de base sintética en un porcentaje inferior al 30%. El aceite hidráulico para maquinaria sintético, generalmente brindan menos fricción y presentan mayor estabilidad, además, con frecuencia tienen una mayor durabilidad en comparación con el aceite no sintético.

Los aceites sintéticos, en realidad son un producto de transformaciones químicas complejas dentro de laboratorios que se realizan directamente en el petróleo crudo extraído por perforación o con el uso de moléculas preseleccionadas. La diferencia con las versiones minerales reside en el proceso de transformación: los sintéticos son sometidos a modificaciones más sofisticadas. Se trata de un producto con menor contenido de impurezas que su contraparte y están químicamente modificados, además, se diseñan especialmente para motores de alto rendimiento.

Los aceites minerales para motores, en cambio, se desarrollan de manera directa a partir del petróleo crudo. Presentan excelentes propiedades, las cuales les permiten brindar lubricación para altas temperaturas, y mantener su estabilidad durante largos períodos de tiempo. Inician en realidad su vida como aceites convencionales y posteriormente son modificados para mejorar sus propiedades lubricantes y protectoras. Algunas mezclas se diseñan de forma específica para incrementar el rendimiento y la vida útil de las maquinarias pesadas o motores de vehículos de alto kilometraje. Otros lubricantes son fabricados explícitamente para equipos de alto rendimiento y para incrementar la eficiencia del combustible.

Si bien los lubricantes minerales se fabrican a partir del petróleo crudo, este último es sometido a un proceso con el que se eliminan hidrocarburos no deseados y contaminantes naturales. Se trata de un producto cuyo uso es recomendado para máquinas y vehículos más antiguos y poseen la ventaja de ser más asequibles, sin embargo, fluyen a través del circuito del motor con mayor lentitud, lo que da como resultado un consumo de combustible superior y un impacto en el rendimiento del vehículo. Deben también ser cambiados con más frecuencia que las versiones sintéticas, sin embargo, son de gran calidad.

Ambos tipos de aceite contienen aditivos con el fin de mejorar significativamente su rendimiento, asimismo, para proteger contra desgaste, oxidación, corrosión, espuma, o proporcionar dispersantes.

Ventajas de usar aceites sintéticos

Si bien ambos son una excelente opción, la mayoría de los clientes de Abamex apuestan por los lubricantes sintéticos debido a que sus maquinarias industriales o vehículos son más modernos, lo que no es de extrañar ya que buscan obtener una mayor productividad, rendimiento y actualizarse. Otra razón es por la serie de ventajas que ofrecen, entre las que destacan las siguientes:

  • Aumento de la lubricación. La mayoría de los aceites sintéticos comienzan a lubricar de inmediato, lo que aumenta la capacidad del aceite para alcanzar las piezas del motor, mantenerlas resbaladizas, sobre todo para temperaturas elevadas. Disminuye así el desgaste a largo plazo y permite que el motor dure más.
  • Mejor estabilidad. Están diseñados específicamente para mantener su viscosidad en temperaturas altas y durante amplios períodos de tiempo, lo cual ayuda a prevenir desgastes en los motores de diversas maneras. Permite una óptima adherencia en las piezas, lo que ofrece una mejor protección contra daños y protege los equipos contra arranques secos. Los últimos ocurren cuando la gravedad empuja el aceite hacia la parte inferior del motor, lo que provoca que los componentes en la parte superior pierdan lubricación y se queden sin protección. Los aditivos en aceites sintéticos, al ayudar que mantengan su viscosidad, disminuyen los arranques en seco.
  • Degradación disminuida. Presentan una menor susceptibilidad a la descomposición, lo que quiere decir que no requieren ser cambiados con tanta frecuencia en comparación con los aceites minerales. Sus propiedades de mayor resistencia permitirán que su motor se encuentre mejor protegido durante los períodos de servicio.
  • Menos depósitos. Los aceites convencionales, a medida que se descomponen, dejan depósitos en los componentes del motor conocidos como lodos. Se trata de algo común en equipos que funcionan durante amplios períodos de tiempo son usados en condiciones difíciles. Durante su proceso de descomposición, se adhieren literalmente a distintas superficies de los motores. Las versiones sintéticas presentan menores probabilidades de que esto ocurra.

Las propiedades que distinguen a los lubricantes convencionales de los sintéticos afectan los equipos de varias maneras, sin embargo, recuerden que los segundos no son siempre completamente necesarios ni aplican para todos los casos. Si bien sus propiedades son consideradas superiores, el lubricante mineral puede proteger muy bien diversos equipos. Lo mejor que pueden hacer para hacer que su maquinaria industrial o automotriz se mantenga en operaciones y sin problemas, es seguir las recomendaciones de los fabricantes y las pautas de intervalos de servicio.

Información adicional

Los ingenieros al diseñar motores, pretenden que logren un determinado caudal de aceite en todo el sistema, según su temperatura y la velocidad a la que giran. Los lubricantes, a medida que envejecen, se descomponen de forma gradual, lo que hace que cambien sus características de flujo y reduce la protección contra el desgaste de los motores cuando operan fuera del ámbito de su diseño original. Si bien los aceites convencionales pueden ser de mucha ayuda, la mayoría de los sintéticos poseen aditivos de calidad superior, lo que también perite tener un equipo más limpio y que opere con mayor suavidad.

Para muchas maquinarias y vehículos, los lubricantes sintéticos pueden ser una opción más conveniente para el rendimiento general del motor. El problema principal que puede influir en su decisión puede deberse simplemente al costo, sin embargo, si buscan una protección superior y cambios de aceite con menor regularidad, los sintéticos son la opción más conveniente.

Si desean adquirir aceites para máquinas industriales, automóviles, compresores, etcétera, contacten a los expertos de Abamex a través de los números (427) 271 3176 en San Juan del Río, (444) 824 7793 en San Luis Potosí, (722) 216 9494 en Toluca, (712) 122 3613 en Atlacomulco, y (442) 213 4310, (442) 213 7035 en Querétaro.

A medida que las máquinas de uso industrial se vuelven cada vez más sofisticadas y poderosas, los fabricantes que las usan comienzan a cambiar sus estrategias, por ejemplo, llevan sus sistemas a límites cada vez más grandes para optimizar su rendimiento, disminuir los tiempos de inactividad y satisfacer las demandas de los consumidores. Tienen cada vez más cuidado para lograrlo, con uno de los aspectos de la línea de ensamblaje que en el pasado era pasado por alto: el uso de aceites para máquinas industriales.

Los lubricantes para uso industriales son cruciales para todas las piezas en movimiento de las maquinas se mantengan como deben, sin embargo, no todos son iguales. Elegir el lubricante adecuado para sus necesidades particulares, requiere la consideración de diversos criterios y recomendaciones que deben fijar en su memoria.

Criterios para escoger el aceite industrial adecuado

Escoger el lubricante apto para sus necesidades, si bien parece sencillo a simple vista, puede ser un desafío debido no solo a que hay muchas marcas en el mercado, también porque cada industria cuenta con sus propios estándares y normas que limitan el tipo que pueden utilizar. Antes de inclinarse por una marca, vale la pena que consulte con un proveedor experimentado, el cual les ayudará a responder diversas preguntas y aclarar dudas que tengan sobre su aplicación específica.

Si bien la variedad de marcas hace que los aceites para máquinas industriales difieran entre sí, todos deben cumplir con una serie de criterios de referencia que deben considerar. Como mínimo tienen que:

  • Disminuir las fricciones.
  • Evitar los desgastes generales.
  • Proteger contra la corrosión.
  • Brindar un óptimo efecto de sellado.
  • Dispersar el calor.

Si bien tales criterios se han vuelto un estándar para las industrias, es posible que sus requerimientos impliquen especificidades más allá de esta lista. Algunos factores determinantes que debe considerar al buscar un lubricante son sus procesos de fabricación individuales y condiciones operativas.

Lubricantes sintéticos y de uso general

Deben realizarse una pregunta esencial antes de adelantarse al proceso de selección: ¿necesitan un lubricante sintético o uno de uso general? Muchos omiten este punto, lo que puede terminar en consecuencias indeseables. Si desean que su maquinaria pesada sea lubricada con regularidad, deben utilizar una solución de uso general, por otro lado, opten por la versión sintética si desean lubricar una sola vez y que la aplicación dure por mucho tiempo sin retoques. Abordaremos a continuación la composición de ambos tipos para que entiendan mejor sus diferencias.

Lubricantes de uso general

Sus ingredientes principales son:

  • Se trata de una mezcla de aceites base lubricantes y jabón para otorgar consistencia espesa.
  • Su composición es 95 % de aceite base (comúnmente aceite mineral) y 5% en aditivos.
  • Se trata de una composición de hidrocarburos sintéticos, agua y un agente emulsionante.
  • Se conforma de partículas lubricantes, aceites base y aditivos

Como dato fina, la mayoría de los aceites de uso general poseen destilados de aceites minerales, los cuales se obtienen del petróleo crudo.

Lubricantes sintéticos

Cuando se requiere una aplicación de lubricación que sea durable, las soluciones sintéticas son las más convenientes, entre las que destacan dos: ésteres sintéticos y polialfaolefinas. Los fabricantes utilizan otros compuestos para fabricar los lubricantes sintéticos artificialmente y en laboratorios, con lo que logran productos más duraderos y potentes que sus contrapartes. No recurren al petróleo y poseen una apariencia más clara y uniforme, lo que permite un aumento en:

  • Color.
  • Índice de viscosidad.
  • Estabilidad a la oxidación.

Si los proveedores les recomiendan aceite hidráulico para maquinaria del tipo sintético es porque su aplicación requiere una solución que presente propiedades químicas y mecánicas superiores a los lubricantes minerales.

¿Qué beneficios aportan los lubricantes sintéticos?

Optar por lubricar una máquina de por vida es elección prudente y conveniente. Si desean seguir por esta ruta, deben apostar por los lubricantes sintéticos, debido a que fabricaos para manejar los desgastes a largo plazo debido a características como:

  • Estabilidad química
  • Niveles menores de pérdida por evaporación.
  • Excelente rendimiento de viscosidad para altas y bajas temperaturas.
  • Fricción disminuida.
  • Desgaste reducido.
  • Capacidad para resistir problemas de lodos de petróleo.
  • Intervalos de cadena extendidos

¿Les convencieron los lubricantes sintéticos? Consideren entonces la vida útil del producto. Pueden durar hasta cinco años más que los de uso general, según la calidad del aceite base que se utilice en su producción.

Hay muchas opciones a su alcance, lo que puede dificultar el proceso de elección, sin embargo, la clave para elegir el mejor lubricante para su maquinaria es determinar la viscosidad del aceite base que requiere. Es importante que se realicen una serie de preguntas y las contesten con ayuda de su proveedor para que puedan hacer la elección más conveniente:

  • ¿Su velocidad de operación es fija o variable?
  • ¿Qué tipo de fricción utiliza? ¿Se desliza o rueda?
  • ¿Cuáles son las condiciones de operación y la carga normal en el sitio de trabajo?
  • ¿Hay estándares en su sector que exijan o recomienden qué lubricante debe utilizarse?

Les recomendamos que sean minuciosos y detallados en sus respuestas para garantizar que el producto adecuado viaje con ustedes y eviten largos procesos de devolución y recompra. Durante el proceso de pregunta y respuesta, es frecuente que los propietarios de máquinas industriales olviden ligeros detalles, que en realidad pueden marcar una gran diferencia. Por ningún motivo dejen que el precio sea el factor principal en el proceso de compra. Si bien los aceites para máquinas industriales sintéticos tienen un precio más alto en comparación con sus contrapartes, es probable que el rendimiento sea más ventajoso que la inversión inicial.

La elección correcta ofrecerá las siguientes ventajas a su empresa:

  • Menos tiempo de inactividad.
  • Costos de operación más bajos.
  • Incremento de la competencia laboral.
  • Eficiencia energética.
  • Incremento y optimización de salida.

Antes de comprar el aceite industrial, deben respaldarse en una empresa confiable y con experiencia. El equipo de expertos que conforma Abamex se en encargará de evaluar su caso y entender su aplicación, para que escojan el aceite hidráulico para máquinas pesadas de mayor conveniencia.

Somos una empresa líder en el país en la venta y distribución de lubricantes para una amplia línea de sectores, por ejemplo, minería, transporte, servicio pesado, etcétera. Contamos con certificaciones de calidad que respaldan nuestros servicios y una amplia cobertura. Si desean más información sobre nuestros productos, marquen al (722) 216 9494 en Toluca, (444) 824 7793 en San Luis Potosí, (712) 122 3613 en Atlacomulco, (427) 271 3176 en San Juan del Río, y (442) 213 4310, (442) 213 7035 en Querétaro.

Los aceites hidráulicos para compresores son elementos cruciales que ayudan a mantener refrigerado el bloque compresor, prevenir los desgastes por uso, eliminar la suciedad y sellas las secciones para inhibir el ingreso del aire. Adquirir un aceite de calidad permite que el equipo funcione al 100%, se incremente su vida útil y disminuyan los costos operativos. Sin embargo, requiere remplazos constantes, los cuales deben realizarse de manera adecuada para percibir sus beneficios.

¿Por qué es necesario el aceite para compresores?

Una lubricación continua y eficiente es necesaria para garantizar la fiabilidad de los equipos de compresión de aire. Los aceites tienen que funcionar en condiciones externas, por lo que si no se adquiere un ejemplar de calidad o no se realizan remplazos de forma correcta, las operaciones de los equipos pueden resultar comprometidos. No todos son adecuados, por lo que una elección sin información de respaldo puede resultar un riesgo de averías. Se diseña químicamente con el objetivo de brinda una óptima lubricación. Posee aditivos, los cuales son seleccionados con minuciosidad para que el compresor logre un excelente rendimiento durante el mayor tiempo posible.

Hay diversos tipos, entre los que destacan los aceites hidráulicos para compresores. Se trata de fluidos no compresibles, los cuales se emplean para transferir energía en el interior de diversos equipos que operan con presión hidráulica. Existen dos tipos de base: mineral y sintética. Casi todos los aceites que se fabrican son de ambos. Los basados en aceite mineral son producidos a partir del petróleo crudo, por otro lado, los sintéticos se fabrican con elementos artificiales dentro de laboratorios. Las razones principales por las que es importante su uso son las siguientes:

Resistencia al deterioro

En diversas condiciones de operación, una capa superficial de aceite puede ser insuficiente para evitar que diversas piezas móviles se mantengan en contacto. Los fabricantes integran aditivos a la fórmula para crear una película de protección que impida el deterioro de las piezas. Reduce, en otras palabras, el desgaste de cojinetes, engranajes, rotores, y mantienen protegido el elemento compresor.

Resistencia al óxido

El aceite común para compresor, cuando queda expuesto a agentes externos como agua, altas temperaturas o polvo, es vulnerable a la oxidación y a la generación de subproductos, asimismo, sedimentos y ácidos que disminuyen su vida útil. El deterioro progresivo puede derivar en daños sustanciales y reducir el rendimiento del equipo.

Los fabricantes reconocidos como Mobil, de los cuales somos proveedores autorizados, utilizan aditivos en el aceite hidráulico para maquinaria, que ralentizan las reacciones ante el oxígeno de los aceites y optimizan su resistencia a la oxidación cuando se usan en aplicaciones de altas temperaturas. Permiten que el aceite tenga una vida útil mayor y se generen menos ácidos y sedimentos, además, evitan bloqueos en las válvulas, daños en engranajes y cojinetes, y que los filtros se atasquen. Existen personas que a través de tutoriales recomiendan el uso de productos caseros e incluso aceite para motor automotriz, sin embargo, no mencionan las desventajas a largo plazo de recurrir a tales prácticas. En vez de ahorrar, terminarán con pagos elevados por mantenimiento.

Separación de aceite

Durante el proceso de compresión y en función de la humedad relativa en el ambiente, se producen grandes cantidades de vapor de agua, las cuales incrementan las tasas de oxidación y afectan las propiedades de lubricación del aceite. Los aditivos optimizan la capacidad de separación de mantener separados el aceite y agua, lo que brinda protección a las máquinas de las emulsiones de ambas, conservan las propiedades originales del lubricante, disminuyen la concentración del condensado e inhiben las oxidaciones.

¿Cómo remplazar el aceite? ¿Por qué es necesario? ¿Qué materiales requieren?

El remplazo puede parecer sencillo, sin embargo, se requiere sumo cuidado para garantizar una óptima lubricación. Lo que necesitan para conseguirlo es lo siguiente:

  • Un contenedor.
  • Un embudo.
  • Guantes.
  • Una tela vieja.

¿Pero por qué debe hacerse el remplazo constantemente y evitar que haya insuficiente? Como mencionamos, los aceites hidráulicos para compresores brindan lubricación y enfriamiento al motor. Su uso continuo hace que se vuelva turbio y se acumule en él la suciedad, por ejemplo, residuos quemados y fragmentos metálicos. Si está sucio y no se ha realizado un remplazo desde mucho tiempo, el motor no funcionará adecuadamente y eventualmente sufrirá. Remplazarlo con regularidad es por ellos importante.

En el manual de su compresor se indica de manera precisa la frecuencia recomendada para los remplazos de aceite. A veces no son 100% precisos y se presentan variaciones según las condiciones de uso, por ello revisen de vez en vez si el aceite se ve bien, claro, y remplácenlo al menos 1 vez al año, sin importar la frecuencia del uso. Si utilizan mucho su compresor, se recomienda remplazar el aceite cada 250 horas de operación. Les recomendamos que nunca mezclen diferentes tipos de aceite y se inclinen por un único tipo y proveedor.

Los pasos que deben seguir para realizar un remplazo adecuado son:

  • Antes de reemplazarlo, enciendan el compresor durante unos minutos, lo que calentará el aceite y hará que fluya con más facilidad.
  • Apaguen el motor, desconéctenlo y cojan el recipiente que utilizarán para recoger el aceite.
  • Retiren la tapa de llenado para que entre algo de aire y el aceite se agote con mayor facilidad.
  • Retiren el tapón de drenaje y sostenga el recipiente debajo.
  • Lo que deben hacer después es aguardar hasta que todo el aceite salga. Cuando no haya más, coloquen el tapón de drenaje nuevamente y viertan el aceite nuevo en el orificio de llenado. Utilicen un embudo para evitar derrames y tómense el tiempo necesario para obtener la cantidad adecuada de aceite.
  • Utilicen la varilla medidora para verificar si ha alcanzado el nivel adecuado o miren la mirilla de aceite. Si no cuentan con una varilla, consulten el manual para revisar cuánto debe vaciar. No ponga demasiado ya que tendrán que dejar salir algo de aceite una vez más.
  • No arrojen el aceite viejo al fregadero tras terminar ya que puede causar obstrucción en sus alcantarillas. Intenten buscar un punto de recolección o de reciclaje. Si no dan con él, guarden el aceite en una botella y deséchenla.

Sigan estos consejos y les garantizamos que su compresos se mantendrá en excelentes condiciones de lubricación. Si desean el respaldo de una firma con experiencia en la venta de lubricantes sintéticos para industria en Querétaro contáctennos a través de las líneas (722) 216 9494 en Toluca, (712) 122 3613 en Atlacomulco, (427) 271 3176 en San Juan del Río, (444) 824 7793 en San Luis Potosí, y (442) 213 4310, (442) 213 7035 en Querétaro.

Al trabajar con lubricantes para maquinaria de alimentos y otro tipo de equipos en el entorno industrial, es necesario adoptar medidas especiales que permitan reducir los riesgos de fallas. En su mayoría, las fallas se atribuyen de manera directa o indirecta a prácticas de lubricación ineficaces.

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Vigilar de cerca el estado de los aceites para máquinas industriales es fundamental para su adecuado funcionamiento. Es por ello por lo que se recomienda implementar un programa de análisis de aceite, el que consiste en tomar una pequeña muestra de aceite del sistema de lubricación del equipo, compararlo con una muestra de stock de aceite virgen a través de una serie de pruebas de laboratorio y examinar los resultados para determinar el estado de la maquinaria y el aceite.

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Hoy en día se requieren lubricantes sintéticos, que se caracterizan por su mayor rendimiento, para satisfacer las demandas de funcionamiento de equipos que operan más rápido y a unas temperaturas más elevadas en comparación con lo que ocurría hace algunas décadas. Estos lubricantes no son nuevos, han existido por 70 años como ésteres utilizados en la Segunda Guerra Mundial para mantener el equipo funcionando en condiciones difíciles.

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